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Seguir a Corintia por los caminos de su andar es…

Por Julio C. Garzon

Seguir a Corintia por los caminos de su andar es internarse en los laberintos de generaciones enteras, en una vorágine de desgracias colectivas, abuso emocional y maltratos, que envuelven la familia y el entorno social. El lector va vislumbrando con asombro, a veces con tristeza, el devenir de una infancia y una adolescencia forjados en un hogar, donde el amor y los afectos se desvanecen en vacíos y carencias, al influjo maligno de una violencia política secular y fratricida, cuya brutalidad terminó fracturando el tejido social, endureciendo los corazones, y polarizando las consciencias de toda una nación.

El Expreso del Sol no es una elaborada ficción llena de fantasías, sino un desgarrador viaje por los recuerdos de una niña colombiana que se hace mujer, impactada por el luto de su abuela y su madre tras perder al abuelo, asesinado por los odios partidistas. Un recorrido por el dolor colectivo de la guerra interna, la pobreza y la indiferencia cómplice de la sociedad. Todo esto, en un país latinoamericano, donde un anacrónico orden social y político estimula no solo la violencia armada de múltiples manifestaciones, sino también, una cultura de abuso y agresión unas veces soterrada y otras, descarada, perniciosa y enfermiza contra la mujer.

La reminiscencia de su primer y único viaje en el viejo tren que la arranca de una infancia memorable y la envía con su joven madre a una lejana y desconocida ciudad, para iniciar una nueva vida que no será otra que la del drama de los desplazados, es el vehículo cohesionador de las memorias de Corintia; el puente imprescindible entre la mujer adulta y reflexiva del presente y la niña indefensa y soñadora del pasado. Decidida a romper el embrujo de los silencios y los miedos largamente reprimidos, Corintia emprende un segundo viaje retrospectivo en el expreso del sol de sus memorias, acompañada del lector. Cada estación es una vía dolorosa de recuerdos y frustraciones, ilusiones, sueños rotos, y conflictos no resueltos. Un viaje a bordo de sí misma y de la memoria colectiva que ya casi hemos perdido, olvidando aquello de que “los pueblos que desconocen su historia, están condenados a repetirla”; una catarsis tan angustiante y desoladora como necesaria e inevitable.

Siendo la primera novela de la autora, cuyos poemarios son ya ampliamente conocidos, resulta justo afirmar que Pilar Vélez nos ha obsequiado una prosa diáfana y vibrante, a veces imbuida de la delicada poesía que habita su espíritu y otras, matizada de su valiente repudio a la injusticia, o de reflexiones espirituales y filosóficas, tan profundas, como reconfortantes y esperanzadoras.

El Expreso del Sol trasciende con creces el ámbito latinoamericano y la narración bien podría ubicarse en cualquier lugar del mundo, allende los mares. Bien merece esta obra, ser texto de lectura en cualquier clase de literatura hispanoamericana, al igual que una referencia imprescindible para quienes buscan desesperadamente, reencontrarse consigo mismos, rompiendo las cadenas de un pasado opresivo de mordazas y olvidos.

Julio C. Garzon. Nacido en Ibagué, Colombia el 7 de febrero de 1954. Trabajó por varios años como corresponsal y reportero gráfico, para el diario La Tarde de Pereira, Colombia. Inmigró a Estados Unidos en 1982. Reside en Nueva York.

Se desempeña como Maestro/Director en el programa de Pre-kinder Universal, Smiles GFDC Inc., Queens NY,  desde el año 2008. Es artista visual con especialidad en fotografía, pintura en acrílico, escultura y cerámica.

Estudios: Grado Asociado de La Guardia Community College.  Fotografía Comercial, Nueva York 1996. Licenciatura en Bellas Artes. Queens Community College, Nueva York, 2001. Maestría en Enseñanza de las Artes Visuales. Queens Community College, Nueva York, 2005. Certificación en Enseñanza de las Artes Visuales, Pre-kinder hasta doceavo grado. Estado de Nueva York. Certificación profesional en Educación Temprana, Pre-kinder hasta segundo grado. Estado de Nueva York.

Trabajo Literario: Artículos de opinión, semblanzas de personajes locales y tradiciones hispanas publicados en Diario La Tarde, Colombia, Diario Visión y El Diario, Nueva York. Diferentes fechas.

Cuentos y relatos cortos, algunos publicados y otros inéditos, sobre temas como el conflicto Colombiano, la experiencia de los inmigrantes Hispanos en estados Unidos y la crisis ambiental.

La Ultima Foto de María, cuento corto publicado en la revista Latino Cultural de Seattle, Septiembre – Octubre 2007. Apuntes de Ruta, relato corto, fue seleccionado entre los primeros treinta trabajos finalistas del tercer concurso de cuento Cuéntale tu Cuento a la Nota Latina, 2015. Trabaja actualmente en la corrección y edición de varios cuentos inéditos, con miras a su publicación.

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El Expreso del Sol por Maritza Martínez Mejía

Tuve la oportunidad de formar parte del XII Encuentro Internacional de Escritoras Marjory Stoneman Douglas (EIDE), celebrado en Miami en el año 2016, organizado por  la escritora y poeta colombiana radicada en La Florida, Pilar Vélez Zamparelli, con quien tuve el placer de conversar sobre su más reciente novela El Expreso del Sol, ganadora del Primer lugar del International Latino Book Awards – Best non fiction / Autobiography, 2016 donde relata con notable sensibilidad episodios de la realidad de los desplazados por la violencia.

Leí El Expreso del Sol  y me sentí conectada con su historia. Este libro explica claramente la situación problemática de los refugiados colombianos y narra la historia de tres generaciones y sus luchas por sobrevivir en un conflicto difícil de resolver. Lo recomiendo sinceramente.

¿Qué te hace sentir orgullosa de ser escritora en los Estados Unidos?

Creo que ejercer mi trabajo de escritora en los Estados Unidos me permite tener contacto con una comunidad multicultural, que a la vez enriquece mi vida, aportándole nuevas perspectivas a nivel personal y profesional que se ven reflejadas en lo que escribo.

¿Qué o quién te inspiró a escribir El Expreso del Sol?

Quizás la vida misma. Desde que era una niña descubrí el mundo de los lápices y las palabras. Mi madre y mi abuela me animaban a escribir…

Hoy sigue siendo la vida en su plenitud, la que me inspira a detenerme en los detalles, en las cosas que nos suceden y que no pueden pasar desapercibidas.  Escribo también para aprender y comprender el mundo que me rodea, el que siento y el que imagino.

¿Usted sube con su título antes o después de escribir el manuscrito?

Depende. En mi última obra fue mi esposo el que me recomendó el título. En la obra que produzco actualmente el título fue antes que el libro y hasta tiene su imagen de portada.

¿Cuál es tu estilo de escritura favorito?

Me inicié en la poesía y tendré siempre el corazón de poeta. Tanto mi producción poética como mi trabajo narrativo se basan o se inspiran en hechos reales. Me gusta descubrir esas capas que se tejen tras bambalinas, sacudo la realidad y expongo a la luz los rostros, el mundo exterior y el interior en todos sus matices y formas. Cada personaje es un viaje a un universo inesperado, en el que mi pluma se libera y traza su propio derrotero.

¿Cuál es su estrategia de promoción de su libro para niños?

Siendo maestra normalista me siento feliz de poder llevar mis escritos, mi sensibilidad y mi creatividad al mundo infantil y juvenil. He escrito varios libros de cuentos infantiles e imparto talleres de poesía y cuento; además, dicto el taller Carta a mis sueños que suma a la parte pedagógica y académica, la enseñanza de valores y el crecimiento personal. Ofrezco este trabajo de forma directa a las escuelas. Y muy pronto estará disponible a través de la editorial Snow Fountain para el mercado norteamericano y latino desde Amazon.

Sobre Maritza Martínez Mejía. Madre, educadora, traductora y escritora colombiana radicada en la Florida. Ha recibido el reconocimiento “Crystal Apple” 2006, por su servicio voluntario a la comunidad. Es autora de sus memorias “Hazel Eyes” publicada en el 2010 y traducida al español con el titulo Ojos Avellana en el 2015 para participar en el Concurso Indie 2015 de Amazon.com.

Su primer libro de poesías “Poemas, Pensamiento y Algo más” publicado en mayo del 2015 recibió el Galardón de “Virtue Christian Poetry 2015″.

Es también autora de una colección de Cuentos Bilingües llamada Lecciones de Vida que han recibido el Premio de Cinco Estrellas de “Reader’s Favorite” y “Virtue’s Christian”. Maritza Martínez Mejía se graduó en el Colegio Mayor de Cundinamarca en “Comercio e Idiomas” y obtuvo su título de “Humanidad y Estudio de la Mujer” en la Universidad Florida Atlantic University. Escribe para inspirar a otros a ser mejores personas.

Otras publicaciones: Vainilla y Chocolate (2012), que cuenta la historia de una preocupada profesora que ayuda a dos amigos a estar juntos después que sus padres se rehúsan a dejarlos jugar juntos por el color de su piel. Cuentos Bilingües para niños de 5-8 años (k-3er grado). El Tesoro de la Abuela (2014) que narra como una abuelita enfadada enseña a sus nietos una lección de vida para valorar lo que tienen revelándoles sus más valiosos tesoros cuando era una niña. Cuentos Bilingües para niños de 5-8 años (k-3er grado).

Maritza está en redes sociales como FacebookTwitter y Amazon.

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El Expreso del Sol: Cuando la literatura es historia

Por Beatriz Vanegas Athias

La poeta y narradora Pilar Vélez ha escrito una bella novela casi testimonial. Utilizando la metáfora del viaje, narra la historia de Colombia, desde su historia personal. A los capítulos los nombró Estaciones. Cada estación es un conjuro del dolor de un país inmerso en la guerra y en el dolor de la inequidad. La historia inicia en Miami, un lunes 24 de octubre de 2005, en medio de una tempestad con visos de huracán que llamaron Wilma.

Los personajes que configuran la historia son tres mujeres: la abuela, de nombre Rosario González, viuda  de Trujillo; Violeta, la taciturna y traumada madre de Corintia. Y Corintia, hija de Violeta y  alter ego de la autora, voz que narra desde un tono omnisciente, pero no carente de tensión toda la historia de El Expreso del Sol.

Es la historia de estas tres mujeres pero también es la historia de Colombia desde la época de La Violencia hasta el surgimiento del narcotráfico, con todos los horrores de la guerra, los desplazamientos, el maltrato infantil, el maltrato a la mujer, el abuso a menores, la droga, la delincuencia juvenil, la pobreza extrema, la desigualdad social y todas las consecuencias que esto trae.

Los tres pilares

Sin duda la abuela es el personaje que determina la vida y el devenir de los hechos que rodean a Corintia. Ella, Rosario González es una guerrera, no porque haya empuñado un arma, sino porque resistió las más infames situaciones a las que ser humano alguno pueda sobrevivir.

Su tragedia inicia con la muerte del marido, el abuelo de la narradora y padre de Violeta. El abuelo Marco Trujillo, un orgulloso liberal quien nunca ocultó su posición política, gaitanista hasta los tuétanos, de quien la abuela afirmaba que “el abuelo Y Gaitán eran uno solo, si los hubiese visto hablar me creería. Ambos querían ser presidentes. Según la abuela, Gaitán hizo que los liberales brotaran de las piedras y que los conservadores se volvieran gaitanistas, unidos por la flama de su arenga: El hambre no es liberal ni conservadora”

Tiempos estos de principios y convencimientos ideológicos por los que tristemente se perdía la vida. Tiempos en los que la esperanza de una nación se centraba en un líder por el cual se podía dar la vida sin pensar en la familia y el desamparo que podían padecer al heredarle el pecado de ser liberal o cachiporro.

Allí inicia la tragedia de estas tres mujeres. Y entre dolor y dolor, la autora denuncia la infame intervención de la Iglesia católica, que aupaba la guerra en nombre de un Dios que eligió partido político. Es así como Roberto, el hermano de Marco Trujillo, falleció y el cura no le quiso dar los óleos ni celebrar la misa por su muerte, no le quiso siquiera abrir la puerta de la iglesia porque él era evangélico, esa fue la excusa que le dio el cura, leamos:

 “(…) ¡Cuántas veces les he dicho en el sermón que ningún evangélico pondrá un pie ni vivo ni muerto en mi iglesia!

El abuelo quedó de una pieza y solo atinó a replicar:

Le juro que todo me imaginé menos que usted le negara los santos óleos.

(…) Padre si usted sabe que mi hermano creía en Dios. Recuerde que usted mismo lo bautizó, le dio la primera comunión, lo confirmó y hasta lo casó con Matilde.

_ ¡Sí, pero yo no lo volví evangélico!

(…) ¡Eso es un pecado imperdonable don Marco! ¡Un acto inexcusable a los ojos de Dios! Si su hermano pecó, yo no voy a pecar contra Dios! ¡Las reglas son reglas!

 La discusión siguió y se puso más acalorada, para rematar el cura dijo:

“¡Ese muerto es su problema! ¡Dígales a sus amigos liberales, a ver si lo ayudan!”

_Padre –reviró el abuelo, a un tris ya de explotar-, esto no tiene que ver con la política. Yo no lo puedo obligar a que le dé los santos óleos, pero al menos préstenos las llaves del cementerio para poder sepultarlo

_¡¿Qué quéee?! (…) llévese a su muerto a otra parte y asegúrese que no me dejen basura ni porquerías en el andén de la iglesia.”

Diálogos contundentes que connotan una realidad cruda padecida por un pueblo que ha aprendido a convivir con su victimario, que castiga a quien piensa distinto, a quien no se alinea al dogma y al conservadurismo imperante durante casi dos siglos de historia republicana: “El único pecado que había cometido el tío Roberto era haber leído la Biblia, lo que la iglesia católica tenía estrictamente prohibido a sus fieles”

Así pues, a don Marco el hecho de defender a su partido con fervor desinteresado, lo llevó a la muerte, pensó que como era honesto trabajador, conocido en esa población, no le iba a ocurrir nada, pero ello no hacía parte del accionar del ejército de pájaros que era el bando armado del centralista y gobiernista partido Conservador: no lo podían dejar vivo: “A don Marco lo mataron porque era liberal y ¡harto que se lo dijimos! que se arrepintiera y se declarara conservador o de lo contrario que se fuera bien lejos con su familia si quería seguir con vida. Ese fue el comentario generalizado de un acontecimiento que no sorprendió a nadie”.

Fue el inicio del fin, la abuela, matrona que tuvo que huir, se llenó de miedo y luego de amargura. Sólo hasta el último día de su existencia superó el temor de ser la víctima de una violencia que si no vendría por parte de “Los pájaros”, si llegaría de manos de la violencia resucitada en la descendencia de éstos. Y aquí, la novelista Vélez, configura otra verdad infame de la guerra colombiana: la violencia es heredada como quien hereda un principio, una hectárea de tierra o un comportamiento.

Por ello en el  “El Expreso del sol”, la autora recorre en cada estación un camino que nos muestra las diferentes versiones que ha tenido la belicosidad en Colombia durante el siglo XX: el período llamado La Violencia, la aparición de las guerrillas, la muerte del líder Jorge Eliécer Gaitán, la aparición del narcotráfico, el desplazamiento. Y ella, Corintia es la punta de quiebre de tantas violencias, porque a pesar de haber padecido la férrea y hasta cruel educación de una abuela que asimiló su dolor con el silencio y los malos tratos, ella Corintia, regresa a recoger sus pasos para dirigirse a la luz, a la limpieza y el conjuro de tanto odio.

Un personaje fuerte y muy simbólico es la segunda de las tres mujeres, la hija de la abuela Rosario y madre de Corintia. Nos referimos a Violeta. Ella asimiló el dolor de haber estado con el cadáver del padre, con un silencio y hermetismo que representa el miedo de generaciones de colombianos que sólo en el siglo XXI, se están atreviendo a narrar, escribir, cantar o tejer su padecimiento.

Violeta es una flor truncada en mitad de la vida. Qué personaje tan poderoso para entender el miedo, nos brinda la escritora Pilar Vélez.

Corintia es la tercera generación que sufre la violencia en su familia de tres mujeres. Familia de mujeres solas que se deshacen o empozan su dolor a su manera. Corintia sin embargo, es la luz, su viaje es hacia el perdón, hacia la reconciliación. Desde la dedicatoria del libro  a esas mujeres, se inició el proceso de reconciliación.

Epílogo

El Expreso del Sol de Pilar Vélez es una novela que narra de manera poderosa y sin mayores pretensiones la historia de este país. En su gran mayoría al terminar cada párrafo, hay una frase contundente, en otras ocasiones totalizantes y en otras poéticas. Se nota el oficio de poeta en la contundencia de los diálogos

Desde el principio mantiene el suspenso de qué es aquello que ocurrió,  que es eso que ella quiere descubrir, qué les pasó a esa tres mujeres, porque actúan de esa manera, la abuela muy cruel, la mamá muy elevada, depresiva y escondiendo a su hija; y por último qué es lo que va a ocurrir con Corintia.

Beatriz Vanegas Athias. Escritora colombiana (Majagual, Sucre, 1970). Magíster en Semiótica de la Universidad Industrial de Santander. Premio Nacional de Poesía Universidad Externado de Colombia (1993). Premio Departamental de Poesía Fondo Mixto de Sucre (2000); Premio Internacional de Poesía “Pilar Paz Pasamar”de Jerez de la Frontera, España (2010); Premio Nacional de Poesía Casa de Poesía Silva (2012).
Ha publicado: Galería de perdedores, poemas 2000; Los lugares comunes, poemas, 2006; Crónicas para apagar la oscuridad, crónicas y reportajes, Editorial UIS, 2011;Con tres heridas yo, poemas, Editorial Caza de Poesía, 2012; De la A a la Z Colombia, poemas infantiles, Editorial Everest, España, 2012; Ahora mi patria es tu cuerpo, antología, 2013; Divulgación Cultural UIS; El canto de las moscas y la predicación sobre la violencia ocultada (ensayo) Cuadernos Cuynaco, UIS, 2013. Festejar la ausencia (antología) Colección Un libro por centavo de la Universidad Externado de Colombia (2015), Todos se amaban a escondidas  Ediciones Corazón de Mango, (2015)

En la actualidad es columnista de El Meridiano de Sucre y de El Espectador, además, editora de Espiral, Revista de Docencia e Investigación del Centro de Estudios en Educación de la Universidad Santo Tomás.
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El Expreso del Sol de Pilar Vélez: Una memoria como escritura reparadora del cambio hacia la resilencia

Por Alejandra García Mogollón

La novela de Pilar Vélez, El Expreso del Sol, contiene el camino trenzado que  lleva un tren coloreado con recuerdos de tres generaciones que cuentan de cerca las diferentes formas de violencia sufrida y con ello la radiografía desde el interior de una familia. Es por ello que la novela hace parte de la historia de Colombia, anidada en las alas que lograron volar más allá de la esperanza, pero sin borrar las palabras, los hilos que se unieron a esas vidas que de forma magistral nos entrega Pilar, quien cuenta cada paso de sus muertos, de los vivos, de almas que orquestaron las vidas que fácilmente pueden ser recreadas por la imaginación del lector, con imágenes cristalinas, bien logradas por la escritora, quien hace ese recorrido por su mapa personal para darle mayor verosimilitud a la novela; así como la voz de la Abuela Rosario, quien con tenacidad, dureza que le fue legada y es la única forma que sabe enseñar, vivir y entregar a su familia los refranes, creencias y filosofía misma de vida que debían aceptar porque “quien nació para tamal, del cielo le caen las hojas”.

“Querer el olvido es un problema antropológico: desde siempre, el hombre sintió el deseo de reescribir su propia biografía, de cambiar el pasado, borrar las huellas, las suyas y las de los demás (…) la lucha contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido”.

Milán Kundera.

Esta novela nos lleva a la claridad de que el olvido no solo es un error, pues sin las remembranzas de un pueblo, de una familia, de una niña, olvidaríamos cómo somos, el cómo llegamos a un lugar y la ternura de ese sentir propio del individuo al recordar su hogar, el arraigo a su tierra, las voces, historias, sonidos, rasgos que lo acompañaron en la niñez y construyeron de él ese ser único que lo constituye.

La política, la religión, el dolor, son todos hijos de los mismos miedos: la indiferencia.

El relato de un país que ha crecido en medio de diversas formas de violencia, desde sus cimientos, en la historia y que se siguen cimentando con el pasar de los días: hogares fragmentados, luchas por colores, disputas por opinión y color, ahogados por días de espera absurda a la llegada de un redentor, es todo ello lo que desdibuja Pilar con su novela, sin discursos austeros o pérdidas en referencias históricas. La novela deja la certeza diluida en Corintia, quien a oídas  pasó de tener sus esperanzas en el personaje idealizado de Simón Bolívar, pero con el tiempo y los cambios resultados del viaje por El Expreso del Sol, fue el señor de los Milagros el custodio de sus sueños y plegarias. Todo ello fue acompañado por el dolor que iba dejando el látigo, fiel compañero de la sábila y la representación del cristo que bajó a la tierra para salvar a todos, pero que en el caso de Corintia no le daba aliciente en sus momentos de angustia, como lo deja ver aquí: “lo curioso es que ni Jesús, que también fue martirizado a latigazos se apiadaba de nosotros”, un fragmento que deja ver el dolor de una niña por sus actos puramente sencillos y dignos de la edad que a la acompañaban, pero a los que nos hemos acostumbrado a condenar en los infantes, por no comprender el mundo de los adultos, como si fuera su responsabilidad nata. Capítulos llenos de estas imágenes y relatos que dan cuenta de la violencia intrafamiliar, hacia la mujer, donde esta se ve vulnerada por ser quien es en una sociedad que aún no ha aprendido a dar valor y crianza a generaciones tolerantes.

Los retratos encontrados en la novela, sobre él como se vivió y se vive aún en Colombia, con su idiosincrasia y costumbres siguen presentes en los hogares, en las calles, en los dichos y creencias, con la niñez de duras lecciones que se siguen heredando. Vemos en la abuela de Corintia a una tan cercana que hasta la voz se puede crear en el imaginario. Ese retrato de Colombia que desea olvidar la violencia con la que nos acostumbramos a crecer.

El poeta palestino Mourid Barghouti escribió: que si se pretende despojar a un pueblo, la forma más simple es contar su historia y comenzar con “en segundo lugar”.  Es como contar la colonización de América sin tener presente todo el acervo cultural de los africanos traídos a la fuerza. O contar la historia de una familia sin tener presente su pueblo y antepasados”.

¿El por qué contarnos? ¿el por qué reescribir sobre lo que nos hace una esencia, el ser? Ese mapa personal, a lo que llamamos historia, esa que cargamos a cualquier lugar, país, relación, proyecto o sueño que se emprende en la vida, allí prevalece el encuentro con el pasado, los aprendizajes, reestructuraciones de lo que sé es.

Se puede ver a la abuela tejer y tejer como palabras bordadas en la novela, una imagen bien lograda que se puede asociar al contar el pasado en medio del tejido presente, como lo hacen las abuelas mayores del Valle del Sibundoy en Putumayo, quienes tejen y cuentan; cuentan y escriben con hilos las historias del pasado transmitido a las nuevas generaciones, mientras los hilos toman formas de colores e historias que los contienen como comunidad, se asemejan a la abuela de Corintia quien habló lo justo para intrigar a Corintia y así permitir el reencuentro con las verdades del pasado, pero a su vez el nuevo tejido de camino al sol.

Para la abuela los acontecimientos de lucha se entrelazaron con dos muertes, no por tiempo, pero si por las consecuencias del dolor, con marcas de cambio: el abuelo con su dolorosa partida dejando a su paso una carga enorme, entre majada por la lucha de poderes, colores, bipartidos que azotaron a los hermanos, hijos y hasta la religión tomando partido, con el abandono a su objetivo con el desamparo al pueblo. Y el segundo acontecimiento, con estricta relación de dolores y lealtades con el abuelo  de Corintia, fue la muerte de Jorge Eliecer Gaitán, un hecho que hizo verter ríos negros ante la luna, de tantos compatriotas que no se lograron perdonar en medio del dolor.

Es por todo lo anterior que El Expreso del Sol ofrece un protagonista que camina con Corintia y lleva de camino al Sol: el amor; con esa capacidad de resiliencia construida con los sueños inacabables, permitiendo construir un desenlace de amor con el mensaje pertinente en esta coyuntura social por la que atraviesa Colombia.

“Siempre he pensado que es imposible compenetrarse con un lugar o una persona sin entender todas las historias de ese lugar o esa persona… Las historias importan, muchas historias importan. Las historias se han usado para despojar y calumniar, pero las historias también pueden dar poder y humanizar. Las historias pueden quebrar la dignidad de un pueblo, pero también pueden reparar esa dignidad rota”.

Chimamanda Ngozi Adichie.

Una memoria como escritura reparadora del cambio hacia la resilencia, que anticipe a la reconstrucción de la reparación, que los pueblos puedan transitar y encontrarse con el pasado en una reconciliación y esperanza, tan solo posible para ese momento, para ese pueblo.

Profesora Alejandra García Mogollón. Poeta. Candidata a optar por el título en Doctorado en Ciencias de la Educación, Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín – Venezuela. Colaboradora en Editoral Snow fountain, Miami. Directora, locutora y productora en programa Radial Cafeletreando, desde 2007.

Embajadora de Buena Voluntad de la Organización Internacional Mi Libro Hispano. Directora de proyectos de la organización Mi Libro Hispano Colombia.
Publicó su primer libro Al Compás de la Soledad, lanzado en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, 2017. Directora de talleres de escritura y jurado en la segunda fase del Concurso Nacional de Cuento RCN y el Ministerio de Educación de Colombia, 2008 al 2017. Invitada al Cuarto encuentro de Mujeres Poetas del Caribe colombiano, Córdoba 2017.
Soprano en el Estudio Coral de Bogotá, 2016. Directora del Coro Santanderista, Colegio Francisco de Paula Santander, proyecto Distrital Canta Bogotá Canta, 2017. Soprano en el proyecto 1000 Voces por la Paz. Invitada como poeta y cantante al Encuentro Internacional El Arte No Tiene Nacionalidad Crece 2016 en el capitolio Nacional.
Jurado de la convocatoria “Beca para la publicación de libros inéditos de interés regional” 2015, del Ministerio de Cultura de Colombia. Hizo parte del comité editorial de las obras que participaron en el Premio Nacional de Novela del Ministerio de Cultura 2013.
Ponencia “Relata Nodo Oriente contra el olvido y la indiferencia.” en el marco del I Encuentro de programas de Creación literaria y Escrituras creativas de las Américas. Marzo, 2015.
Sus textos poéticos han sido publicados en una antología en Colombia, en revistas nacionales e internacionales y leídos en programas radiales en Argentina.
Finalista en el concurso de microrelatos de la Revista Oveja Negra en Argentina, 2009. Participó en las Antologías: Laberintos del gallinero, En 1 millón de Poemas por la paz.
Coordinó un proyecto de recuperación de la memoria en el Oriente colombiano y el libro Contra el olvido y la indiferencia, 2015 en el marco de la Red Relata y Mincultura. Invitada al XI Encuentro de Escritores del Caribe Colombiano, Sahagún 2011.
Directora de talleres literarios adscritos a Ministerio de Cultura en Corozal y Sincelejo, 2008 al 2013. Promotora de talleres de escritura en la Fundación Laberinto desde 2007 al 2013. Coordinó programas de apoyos a Talleres Literarios en la Red Relata de Mincultura en el Caribe y Oriente colombiano en los años 2013 y 2014.
Directora de un taller en el programa Palabras Justas (FUNDALECTURA) y el INPEC con un taller de escritura con población del programa Justicia Y Paz en la cárcel de Montería. Directora de dos talleres para internos e internas, en el programa Libertad Bajo Palabra en la cárcel la Vega de Sincelejo desde el año 2009 al 2014.
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Con El Expreso del Sol de Pilar Vélez la escritura se convierte en instrumento de paz

Conversamos con Pilar Vélez Zamparelli, escritora colombiana radicada en Miami, a propósito de su visita a Colombia donde desde el 19 de abril hará un  tour por Bogotá y Cali, su ciudad natal, para presentar su primera novela, El Expreso del Sol, ganadora del Primer lugar del International Latino Book Awards – Best non fiction / Autobiography 2016, el certamen más prestigioso de los Estados Unidos para la literatura hispana.

La escritora también estará presente en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) 2017, el evento cultural más representativo y tradicional en Colombia, que reúne durante 14 días a más de 500 mil personas que participan en más de mil doscientos eventos con autores, presentaciones de libros y actividades culturales, con un reconocimiento internacional que la consolida como uno de los eventos de mayor nivel e importancia en Latinoamérica y que este año arriba a su edición número 30.

En el marco de FILBo, Pilar Vélez cumple con dos fechas importantes. La primera el jueves 27 de abril a las 12 p.m. en el salón H presentando la charla “Escritura, educación y cátedra para la paz”, bajo la moderación de la escritora Beatriz Vanegas Athias, y luego el sábado 29 de abril a las 5 p.m. en el salón H, la presentación oficial de El Expreso del Sol a cargo del escritor y poeta José Luis Díaz Granados.

Por Evelyn Navas Abdulkadir

@ecnaproasesoria

¿Cómo puede la escritura servir para promover la paz y dar a conocer los verdaderos efectos de la violencia sobre las víctimas, en especial las mujeres y sus hijos, o la familia en general?

 “La escritura es un recurso que cumple con múltiples propósitos. Escribir es un acto personal mediante el cual nuestro ser interior se comunica obedeciendo la intimidad de su propio tiempo y espacio, y de una forma más reflexiva; el dolor o la emoción encuentran un lugar para liberarse… Es allí, donde el recurso de la escritura es fundamental como canal de comunicación para atestiguar la historia personal, en este caso la de aquellos que han sufrido a causa de la violencia para que sus pérdidas no se limiten a las estadísticas y que éstas sean vistas con humanidad. Cada víctima tiene un rostro, un nombre, una historia y algo que decir. La escritura puede ser su voz, su desahogo y la catarsis para que en su ser se acune de nuevo la esperanza. La escritura servirá para documentar, pero también para liberar y aportar a la sociedad los diferentes ángulos de la violencia y sus reales repercusiones en la vida de los afectados.

Para que haya paz se necesita de un proceso de reconocimiento y confrontación de la verdad, reconstruir la historia que ha sido fragmentada y hasta cierto punto convertida en un eterno purgatorio. Como  sociedad, independiente de que nos guste o no,  necesitamos asumir lo que nos ha pasado, y una de las formas de revelar y afrontar esta verdad es mediante la escritura, la educación y el poder sanador de las artes. Es hora de que comencemos a escribir la historia de la paz en nuestro país, para que sea testimonio y enseñanza para las nuevas generaciones”.

Educar para la paz es fundamental para afianzar el proceso de pacificación en Colombia. ¿Qué significa una obra como El Expreso del Sol para el proceso de paz? ¿Qué aporta este libro al país en este momento histórico?

“El Expreso del Sol es el testimonio de los estragos de la violencia narrados a través de los ojos de una niña, Corintia, quien revela las repercusiones que trascendieron a tres generaciones de una misma familia. Esta historia, basada en hechos de la vida real, devela la mutación de la violencia, especialmente los efectos en las mujeres y los niños. Pone de manifiesto la necesidad de que cada ser humano enfrente su historia y se reconcilie con la realidad personal y social para proyectarse hacia el futuro. En la obra, Corintia se cuestiona, indaga, filosofa… desnuda a los personajes, llora y ríe con ellos los escucha… los perdona.

El Expreso del Sol es un viaje por las estaciones de la vida de los desplazados que aporta testimonios de la vida rural y urbana, y expone la problemática social que enfrentan los grupos marginados, no solo aquellos que han sufrido el exilio forzado, sino también los que han heredado la pobreza de generación en generación, y por qué no decirlo: la violencia. Esta obra evidencia el peso que ha recaído sobre la mujer, la importancia del hombre como jefe de hogar, la situación de la infancia y de los jóvenes que han germinado en medio del conflicto y la descomposición social. Pone de manifiesto la urgencia de recuperar los valores, de reconstruir las familias y reconciliarnos como sociedad para que seamos protagonistas de la paz y la justicia social”.

¿Qué tan importante es el perdón y la reconciliación a nivel familiar, comunitario y estatal para el afianzamiento del proceso de paz en Colombia?

“Mandela, a quien admiro mucho, dijo: ‘Si quieres hacer las paces con tu enemigo, tienes que trabajar con él. Entonces se vuelve tu compañero’. Sin duda, es un paso muy difícil. Invitar al diálogo a una persona que te ha herido profundamente para que juntos encuentren el camino de la reconciliación requiere de una gran fortaleza espiritual. Pero hay que recordar que nadie nace odiando y que la paz es un estado al que podemos volver si en realidad lo deseamos, independiente del gobierno y los acuerdos o del mismo acto de contrición de la persona que nos ha herido. El objetivo es sembrar la paz en el corazón y esto se logra a través del perdón. Quien perdona se libera, vive de nuevo, a pesar de las circunstancias en que se encuentre. Cuando una persona goza de la paz, la proyecta en sus relaciones interpersonales con su familia y con la comunidad. La primera reconciliación es a nivel personal. A veces creemos que el acto de perdón comienza cuando el otro lo pide, -pero el perdón comienza en uno mismo, no en el otro-. No podemos darle ese poder a un tercero o delegar la responsabilidad en la sociedad. La reparación tomará años, por lo que es necesario que se implemente un plan acorde a nuestra situación nacional, que lleve a un verdadero cambio social y a una cultura de paz sostenible”.

La protagonista, Corintia, vive su propio proceso de reconocimiento de los efectos de la violencia en su propia familia a través de su travesía personal, ¿Qué valores les muestra Corintia a todos para superar su realidad sobre la violencia, el desplazamiento y el exilio forzado? ¿Se puede lograr la felicidad luego de tanto dolor e infortunios?

“Corintia es un personaje que decide caminar el sendero de la paz y no plantar muros sobre el dolor. Ella pudiera seguir de largo, pasar por encima de su historia, ser indiferente y hacer su propio camino, pero decide enfrentarse ‘a sus fantasmas’ y encarar aquella carga que lleva a la espalda: el pasado que le duele. Cuando ella creía haber logrado una estabilidad y el control sobre su vida, se da cuenta de que no puede arriesgarse a que el tiempo y la distancia lo curen todo, pues en esta espera se le puede ir la vida. Este proceso la lleva a una madurez como personaje, pues  se llena de valor para enfrentar su historia y conocer la verdad de quienes le antecedieron y le hicieron daño. Se da a la tarea de establecer ese diálogo, a veces antagónico y doloroso, para poder comprender el contexto que ha marcado a su familia y reconocer las ataduras que debe romper para llegar al perdón y al amor.

Respondiendo a tu pregunta sobre si se puede lograr la felicidad después de tanto dolor e infortunios te diría que sí. Soy consciente de que el viaje en las estaciones de El Expreso del Sol no termina y que Corintia, al igual que todos los desplazados y las personas que han sufrido la violencia, llevan huellas muy profundas que los acompañarán por siempre. Sin embargo, la catarsis que ha experimentado Corintia y a través de ella, los personajes de este relato, conlleva a un estado de liberación. En Corintia ya no reina el miedo ni el dolor, sino un sentimiento de amor”.

Como colombiana radicada fuera del país, ¿Qué tan autobiográfica es la novela El Expreso del Sol?

“Muchas de las personas que han leído la novela El Expreso del Sol se han sentido identificadas con la historia puesto que retrata sus vidas o las de sus familias. Para algunos lectores ha sido un reencuentro con una parte de sus vidas que les ha hecho valorar la paz y todo el esfuerzo que han hecho sus abuelos o sus padres – y ellos mismos- para superar el legado histórico. La narrativa evidencia por lo menos una decena de problemas sociales a raíz del conflicto político, la pobreza y la falta de oportunidades. Yo diría que esta obra no es solo mi autobiografía o la de mi familia o la de un círculo de amigos, más bien es la voz de un pueblo que vivió la historia y me permitió dar a conocer su voz”.

A nivel personal, ¿Qué representa esta historia en su vida? ¿Qué enseñanzas le legó?

“Es un sueño hecho realidad. En parte, Corintia fue salvada por los sueños que construía cuando subía a la rama de su árbol de mango. Unos cuantos centímetros arriba del suelo significaban para ella el derecho a la libertad de soñar y alejarse momentáneamente de su realidad, o al menos, contemplarla desde una aparente distancia. Hoy, al igual que ayer, este libro significa eso para mí, ser libre. Compartir a través de la escritura, y sin sentir vergüenza o temor, el camino que he recorrido hasta llegar aquí. Como personaje y autora, me siento comprometida a levantar mi voz por aquellos que no pudieron o que no pueden hacerlo; especialmente, dar a conocer otros aspectos vitales de la problemática que enfrentan las mujeres que han sido víctimas del conflicto y de la violencia sistémica que ha azotado a nuestro país. Ellas, -muchas, viudas o madres solteras-, son las encargadas de educar a la nueva generación de hombres y mujeres que escribirán el futuro, por lo que es imprescindible que cuenten con verdaderos programas de apoyo. Esta coyuntura puede ser una gran oportunidad para que otros problemas sociales sean tratados a nivel de gobierno y de sociedad civil”.

¿Qué mensaje como escritora y como colombiana de la diáspora en Estados Unidos, le deja a quiénes también han vivido la violencia, la guerra y el exilio en su país?

“Colombia es una gran nación y es capaz de lograr la anhelada paz más allá de los acuerdos, gracias a la buena fe de su pueblo. El deseo de paz debe unirnos y movernos hacia un estado de reconciliación y oportunidades para todos. Considero que los escritores colombianos, independiente del lugar en el que nos encontremos, podemos ser partícipes de este proceso y brindar mediante nuestras obras, esos caminos de paz, justicia y optimismo que son necesarios para cimentar la transformación que deseamos. Pero no es el acto de un escritor y sus deseos, sino el de un país y el de un gobierno que se compromete con su futuro”.

¿Qué significa presentar el Expreso del Sol ante sus compatriotas en el marco de la FILBo?

“Estar en la FILBo es otro de mis sueños hecho realidad. Luché mucho para vivir este momento y me alegro de no haber desistido de mis sueños de ser escritora y más aún, poder presentar ante el público una obra de vida como lo es El Expreso del Sol. Esta obra me permite llevar un mensaje real y de esperanza a la sociedad y compartir algunos puntos de vista sobre el drama que viven los desplazados y las personas que han sido víctimas de la violencia en todas sus manifestaciones.

Sé que el perdón se puede lograr y que si hay voluntad y disciplina se puede superar la brecha que nos separa de tener una vida digna y feliz. Yo me sentía en deuda con  aquellas voces que me acompañaron al escribir esta obra… Ahora, finalmente, siento que El Expreso del Sol llegó a su puerto y es libre para escribir nuevas estaciones”.

Sobre Pilar Vélez Zamparelli

Escritora y poeta colombiana radicada en el sur de la Florida, es ganadora del International Latino Book Awards por sus poemarios Soles Manchados y Pas de Deux: Relatos y Poemas en escena, del cual es coautora. En el género infantil y juvenil es autora de Un regalo para Laura y Carta a mis sueños. Su obra ha sido publicada en varias revistas literarias y en antologías, tales como: Voces de América (2016),  Equilibrios Contrarios: Tributo a Federico García Lorca (2015), Fusión de almas (2012) y 20 narradores colombianos en USA (2017) entre otras.

El Expreso del Sol, su debut en el género de la novela, lanzado durante la FILEM 2015  y presentado ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México y en el recinto del Senado de ese país, evidencia su sensibilidad hacia las causas sociales y presenta otros matices de la realidad trabajados desde la óptica literaria. La obra resultó ganadora del Primer lugar del International Latino Book Awards – Best non fiction / Autobiography 2016, el certamen más prestigioso de los Estados Unidos para la literatura hispana.

Graduada en economía de la Universidad Autónoma de Occidente (Cali, Colombia), con un Máster en Administración de Empresas de Nova Southeastern University (Miami, FL), una certificación en Administración de Recursos Humanos de Florida Internacional University y estudios especializados en las áreas de mercadeo y negocios. Es miembro colaborador de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y miembro de Junta Directiva de la Fundación Latinoamericanos Unidos, organización estratégica No. 79 de la OEA. Es la presidenta y fundadora de Hispanic Heritage Literature Organization y creadora de la Celebración Internacional del Mes del Libro Hispano.

Presente en Internet con su página web y sus redes como Twitter y Facebook, así como también dando apoyo a la causa literaria hispana con Mi Libro Hispano.

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Reseña/ El Expreso del Sol: de la violencia al perdón por Marilú García Mora

El Expreso del Sol es una novela autobiográfica, pero también histórica que  bien podría semejarse a la narración de las vivencias del día a día de quienes construimos un país en medio del dolor, la tristeza, el abandono, el desarraigo y desplazamiento forzado y la violencia callejera entre otros, pero también  el deseo de vivir y luchar  por un mejor mañana.

El Expreso del Sol es la voz de muchas voces golpeadas por la violencia de nuestro país y  que se encuentran en el anonimato, contadas de una forma realista, sutil, dulce, tranquila y sin resentimientos. Las vivencias de su protagonista Corintia, se asemejan  de manera natural a las de muchas colombianas de bajos recursos cuyas vidas fueron transformados por culpa del absurdo desplazamiento existente en  nuestro país. ¡Es tan lamentable ver que no  es necesaria una invasión extranjera para matarnos unos a otros por ideas políticas que a veces no tienen la mínima fundamentación teórica y que carecen de razón de ser! ¡Qué difícil es sobrevivir al paso de lo absurdo, de la imposición religiosa, de las diferencias  de color político emanada por quienes se reparten la torta del poder, del dinero fácil que tanto embelesa a los más poderosos e incrimina sólo a los marginados, del maltrato intrafamiliar, y de  la falta de oportunidades para aquellos  a los que se les ha arrebatado todo y viven con el sueño de un mejor futuro!

Con El Expreso del Sol estamos ante la mirada de Corintia, una niña que nace en medio del desplazamiento y la  falta de oportunidades  quien con el  deseo de  un futuro mejor, alza su voz, un poco más realista y menos mágica, en el macondiano país del Sagrado Corazón, invitándole a ir en  busca del perdón para poder sanar sus profundas heridas de dolor, de miseria y de desigualdad.

El Expreso del Sol saca del anonimato a sus personajes, en su mayoría femeninos, porque hay que decirlo- en Colombia somos las mujeres quienes en gran parte hemos tenido que sostener y llevar las cargas de hogares fracturados por la violencia, los vicios y el abandono-. Las  mujeres de El Expreso del Sol se empoderan a partir de los  relatos de Corintia y transportan a más de un lector, a una infancia, adolescencia y madurez,  si no similar, con muchas características que  los  identifican con historias asociadas al desplazamiento y asentamientos, mal llamados invasiones, en terrenos  de las  grandes ciudades colombianas que poco a poco se van “urbanizando” a partir de la improvisación causada por sus habitantes instalados con el único deseo de salvar sus propia vidas. Ciudades en cuyos barrios marginales priman parámetros del “sálvense quien pueda”, pero que también permiten aflorar sentimientos de solidaridad entre vecinos. Ciudades caracterizadas por el “abandono forzado” de muchos niños por parte de sus progenitores, a causa de la necesidad de trabajar para sostenerlos y sacarlos adelante, bajo el riesgo de que en el intento, y por causa de ése mismo abandono, dichos niños terminen enlistados en las filas de la drogadicción, la violencia y la criminalidad.

Con El Expreso del Sol, podemos casi que remontarnos al ADN de la violencia  en nuestro país, en los distintos ámbitos de nuestra sociedad. Violencia que se origina según los relatos de la abuela de Corintia, en  el Bogotazo, con  el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y el de su propio esposo y ser amado – yo diría que la llamada época de la violencia se remonta a cuando nos convertimos en Patria Boba o que ésta viene desde siempre, desde el saqueo español-. Violencia  reflejada en el maltrato infantil por parte de madres o abuelas que lo hacen porque así les tocó a ellas y/o porque no quieren que sus hijos  y nietos cojan: “el mal camino”. Violencia causada por la irracional lucha de partidos políticos cuyos dirigentes, que saben dónde están parados, manipulan a su antojo al pueblo que se limita a la rabia, la venganza y el dolor, permitiendo que los primeros se repartan todas las riquezas del segundo a sus anchas y provocando desarraigo y desplazamiento junto a toda una pérdida de la dignidad humana y de los valores que permiten vivir en sociedad. Violencia que se genera por la sed del dinero fácil, sin importar a quien se daña. Violencia causada por el deseo de tener cosas materiales que satisfagan la carencia de valores. Violencia causada por no reconocer que las mujeres, merecemos respeto y no debemos ser maltratadas ni ultrajadas o violentadas psicológica y/o sexualmente.

Pero no todo el panorama es sombrío, en  El Expreso del Sol hay una luz de esperanza al final del camino en la que triunfa el esfuerzo personal, el deseo de superación a través de reconocerse a sí mismo y la capacidad de perdonar como parte de la realización que como seres maduros debemos estar en capacidad de lograr. Corintia se encuentra a sí misma, se reconoce como una mujer completa, quien a pesar de haber vivido una infancia y adolescencia duras, puede  entender y comprender a quienes a su manera le manifestaron su afecto y se le presentaron como su familia. Corintia nos muestra que hay algo que le sigue a comprender que no podemos cambiar el pasado, pero que puede limpiar nuestro presente embalsamando un poco el dolor y  nos ayudará a abonar y preparar el terreno para un futuro más promisorio. Corintia nos da el ejemplo que cada quien desde el anonimato le da a sus congéneres y que tanta falta le hace a nuestra sociedad agobiada, dolida y dividida, Corintia nos muestra el perdón.

Marilú García Mora
Docente de Inglés SED -UN 

Lic. Español y Lenguas UPN 

Magister Lingüística Aplicada a la Enseñanza del Inglés UDFJC  

Docente del colegio Francisco de Paula Santander IED

Docente ocasional catedrática de la Universidad Nacional de Colombia

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El Expreso del Sol en Project Muse gracias a Elvira Sánchez-Blake

Artículo publicado en Project Muse por Elvira Sánchez-Blake. Project MUSE es un proveedor líder de humanidades digitales y contenido de ciencias sociales para la comunidad académica.

Vélez, Pilar. El Expreso del sol, Miami: Snow Fountain P, 2015. Pp. 302. ISBN 100-9-88534-347.

El Expreso del sol es una novela de formación (Bildungsroman) que se representa a través de las estaciones del recorrido de un tren. El título hace referencia a una famosa ruta ferroviaria que anteriormente conectaba la costa colombiana con el interior del país. La protagonista convierte el recuerdo de un viaje efectuado durante su infancia en su recorrido narrativo a través de la vida desde su infancia hasta la madurez, destacando la sordidez del medio que la rodea y las estrategias que desarrolla para enfrentar los desafíos y vencerlos.

La novela, escrita por la colombiana Pilar Vélez, ha sido finalista en dos categorías del International Latino Books Awards 2016, como mejor autobiografía y novela de no ficción. La narración es un testimonio que refleja las vivencias de miles de colombianos crecidos en un ambiente de injusticias y desigualdad social y que reclaman una luz al final de la desesperanza.

Pilar Vélez se une a los exponentes de la nueva narrativa colombiana que retratan generaciones nacidas en medio del conflicto armado que ha azotado al país por más de cincuenta años. Dentro de esa corriente se destacan narradores como Héctor Abad Faciolince, Santiago Gamboa, Juan Gabriel Vásquez y Carolina Sanín, entre otros, con obras que representan en diversas modalidades las secuelas de la guerra en las generaciones de fin de milenio. La nueva narrativa colombiana se destaca por expresar la memoria del conflicto en el contexto de vivencias personales traducidas a la literatura. En el caso de Pilar Vélez, su escritura nos recuerda también la de otras grandes obras de crecimiento en medio de la guerra, como es el caso de la española Carmen Laforet, autora de la reconocida obra Nada. Al igual que Laforet, Vélez retrata a su protagonista como sobreviviente de la inestabilidad social y política del medio que la rodea, sorteando las vicisitudes con fuerza interior y resolución.

El Expreso del sol mezcla las diversas formas de violencia que rodean a la protagonista articulando eficazmente la violencia doméstica, intrafamiliar y barrial con la violencia política que ha sufrido Colombia en las últimas décadas. La focalización se transmite por medio de la niña, quien narra las escenas del diario vivir en medio de un clima de agresión dentro del entorno familiar y social. Refleja igualmente las herencias de violencias ancestrales que se reproducen por generaciones, especialmente en las mujeres que la preceden, su madre y su abuela, víctimas a la vez de innumerables abusos. La protagonista lucha con voluntad férrea para no caer en la droga, la prostitución y la delincuencia, y en el proceso nos hace partícipes de las escasas probabilidades de sobrevivir que tienen los que comparten su sino.

Uno de los logros de la narración es la forma en que Vélez penetra de manera íntima en las luchas internas de sus personajes, articulando las memorias individuales con los eventos históricos que se recuentan en la novela. Vélez utiliza una prosa elocuente, articulada y minuciosa para incursionar en las conciencias de sus personajes y para penetrar dentro de la sensibilidad del lector. Así, el lector se hace cómplice y acompañante de este recorrido por las estaciones como en un viacrucis, en las que cada parada genera una serie de reflexiones sobre el destino humano. Una de las interrogantes que surge es: ¿cómo puede un individuo superar la aridez de su crecimiento para convertirse en una persona adulta estable y productiva?

En efecto, la travesía de El Expreso del sol revela los desafíos que enfrenta Corintia, una niña nacida y crecida en medio de la miseria de la urbe, y cómo se transforma en una adolescente que debe confrontar amenazas permanentes. La autora, en voz de su personaje, cuestiona la rigidez de la abuela Rosario, quien a su vez es víctima de la violencia política y del maltrato familiar; y la indiferencia de su madre, otra víctima de las circunstancias. Una pregunta que zanja en el interior de su tormento es la que resume en cierta medida el mensaje del texto: “¿Qué hacer con todo ese dolor: el de mi abuela, el de mi madre y el mío?” (195).

La niña convertida en mujer se ve abocada a sobrevivir las carencias traducidas en hambre, abandonos, maltratos de quienes la rodean, aun de los seres que dicen amarla, y amenazas del entorno en que vive y crece, así como los desafíos de vivir en una ambiente de permanente agresión exterior. La novela culmina con una nota de esperanza que se traduce en el valor y la tenacidad para desarrollar mecanismos de defensa contra la adversidad y las estrategias para comprender al ser humano y sus circunstancias. Al mismo tiempo, traza un camino de salida del abismo de la tragedia que ha vivido Colombia en décadas de conflicto armado y de la espiral de violencia que se transmite por generaciones.

El Expreso del sol es el tipo de obra apta para un público general, y por su enfoque y contenido tiene el potencial de ser utilizada en cursos de español avanzado y cultura latinoamericana para estudiantes de colegio y universidad.

Elvira Sánchez-Blake. Escritora, periodista y académica. Es profesora asociada del Department of Romance and Classical Studies de Michigan State University. Obtuvo un doctorado en Literatura Hispánica de la Universidad de Cornell (1998). Es autora del libro Patria se escribe con sangre (Anthropos, 2000), una recopilación de testimonios de mujeres en el conflicto  Colombiano. Es coautora de la antología Voces Hispanas Siglo XXI; Entrevistas con autores en DVD (Yale UP., 2005) y co-editora del compendio crítico El universo literario de Laura Restrepo (Taurus, 2007). Su último libro, Latin American Women and the Literature of Madness en coautoría con Laura Kanost, (McFarland, 2015), examina las obras literarias de autoras latinoamericanas donde la locura se sitúa como metáfora o personaje para denunciar conflictos políticos y sociales del continente.

Como escritora creativa ha publicado narrativa corta y poesía en Reflejos (Beaumont eds, 2006), Más allá de las fronteras (Ed. Nuevo Espacio, 2004), Nuevas voces de fin de siglo (Epsilon Eds, 1999) y en Vuelos de Libertad (Beaumont eds, 2009). Espiral de silencios (Beaumont, 2009) es su primera novela, donde combina documentación histórica con testimonios de personajes que han sido parte de la historia reciente del conflicto en Colombia. La novela saldrá próximamente traducida en inglés.

Le contactan en Twitter y Facebook.

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Mujeres a defender la causa por nuestra dignidad

Por Pilar Vélez

Hoy se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y aunque se reitere el tema hasta el cansancio sobre las diferentes manifestaciones de la violencia en los hogares, en los trabajos y en la sociedad en general, este eco nunca será suficiente hasta que cada ser humano se concientice de sus patrones de conducta violentos hacia los demás y hacia su entorno.

El respeto y la apreciación de la contribución que hacen las mujeres en sus diferentes roles, como madres, como esposas, como profesionales, como líderes es fundamental. Todavía hay resistencia y discriminación hacia la mujer, aún en los países más adelantados. Ni que decir de aquellas naciones en donde la mujer se vende como si fuera un objeto y se maltrata sin compasión. La sensibilidad de la mujer todavía es entendida como un signo de debilidad y por tanto es víctima de abuso.

En el campo laboral, la mujer es explotada y mal remunerada ante los ojos del mundo. En muchos trabajos, las mujeres sufren discriminación por estar en edad de procrear o porque son consideradas menos capacitadas por ser mujeres. Hay países latinoamericanos donde es casi imposible para las mujeres mayores de treinta y cinco años encontrar trabajo, pues ya son consideradas obsoletas e inservibles, lo que indudablemente repercute en su autoestima y en la decadencia de los valores de la sociedad.

Hoy en el día Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, quiero también hacer una denuncia sobre un acto que considero inhumano y violento. Mi madre trabajó durante su juventud como operaria en muchas fábricas de confecciones en la ciudad de Cali, Colombia. Ahora que llegó a su edad de retiro, se enteró de que varios de sus patronos no hicieron los pagos de su seguro social, aunque le habían sido descontados. Esto es violencia. Muchas de estas mujeres que trabajan en fábricas son cabeza de hogar, sin estudios y no tienen más recursos para sobrevivir.

Hay mucho por hacer y somos las mujeres, las primeras llamadas a defender nuestra causa e involucrarnos de forma directa, pues somos las únicas que podemos hacer el cambio a través de la unión, exigiendo respeto y reconociendo las diferentes caras de este flagelo que carcome nuestra dignidad humana.

Ver publicación en: http://www.lanota-latina.com/mujeres-a-defender-la-causa-por-nuestra-dignidad/

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Fundación Latinoamericanos Unidos apoya el XII Encuentro Internacional de Escritoras “Marjory Stoneman Douglas”

La Fundación Latinoamericanos Unidos que preside Alba Lucía Vélez, decidió apoyar nuestro evento a realizarse en la ciudad de Miami del 11 al 15 de septiembre de 2016, organizado y promovido por la Hispanic Heritage Literature Organization, en honor a la periodista, escritora, líder ambientalista y defensora de los Everglades, Marjory Stoneman Douglas.

Alba Lucía Vélez manifestó que la decisión de respaldo a este importante evento se produjo de manera unánime pues la misión de la fundación que preside es “promover la cultura, el folclore, la educación, la música y este encuentro reúne todas manifestaciones del saber humano”. La Fundación Latinoamericanos Unidos tendrá la responsabilidad de preparar la interesante agenda cultural que se cumplirá en este encuentro de cinco días y en el que se estima asistirán más de 300 intelectuales, en su mayoría escritoras y escritores, provenientes de diversas partes del mundo, en una agenda bilingüe con actividades y presentaciones en español y en inglés.

Alva-lucia-velez-2La presidenta de Fundación Latinoamericanos Unidos destacó que como asociación se sienten honrados en apoyar este tipo de iniciativas que promueven la educación de los pueblos y Marjory Stoneman Douglas fue una gran líder quien a través sus acciones y sus letras logró trascender y fue útil a su comunidad hasta el final de sus días”.

La convocatoria para este XII Encuentro es de carácter internacional y está dirigido a todos los escritores y escritoras, poetas, periodistas, educadores, estudiantes, investigadores, bibliotecarios, organizaciones de tipo ambiental y socio-cultural, instituciones educativas, dependencias gubernamentales, revistas literarias, clubes de lectura y medios de comunicación social, dentro y fuera de los Estados Unidos, haciendo un énfasis especial en la comunidad hispana, que es el eje de esta convocatoria.

El Encuentro Latinoamericano de Escritoras nació en 1998 por iniciativa de la escritora peruana Elizabeth Altamirano con apoyo del Centro de Escritoras de Arequipa y la Municipalidad de Arequipa (Perú). Estos Encuentros Internacionales de Escritoras, han recorrido desde su origen en Perú, países como Chile, Uruguay, Argentina, Puerto Rico, México, España, Venezuela, Colombia, Panamá, Brasil y ahora le corresponde a Estados Unidos, a la ciudad de Miami, y la presidencia recayó en la escritora, poetisa y economista Pilar Vélez Zamparelli, quien ha asumido la compleja organización de este evento desde la institución que preside: la Hispanic Heritage Literature Organization y que acoge este evento como parte de la Celebración Internacional del Mes del Libro Hispano, en el contexto de la celebración del Mes de la Herencia Hispana del próximo año.

Para conocer el trabajo de la Fundación Latinoamericanos Unidos, puede visitar:
http://www.fundacionlatinoamericanosunidos.org/

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Pilar Vélez: la escritura como arte para dar voz a los latinos

Pilar VelezEl arte de escribir está más que inscrito en el ADN de Pilar Vélez, inmigrante colombiana que arribó a La Florida para hacer realidad lo que siempre fue su visión de la vida. Desde la poesía y la narrativa escrita, el poder de las palabras traspasa fronteras y levanta con orgullo la insignia de un idioma que une a la segunda población extranjera más importante de los Estados Unidos, el castellano.

Para Pilar Vélez, ser hispana es total orgullo y cómo no, si el castellano le ha dejado a la humanidad obras maestras de la literatura y poesía universal. Coterránea del premio Nobel Gabriel García Márquez, en Miami es defensora férrea del quehacer cultural y artístico hispano.

En la búsqueda de su propia voz

Pilar 7 foto profesionalEn su Cali querido, entre amistades de colegio, Pilar Vélez siendo muy pequeñita descubrió el poder de la palabra, y aún sin saber escribir o leer con dominio pleno, ya sabía construir versos y contar historias: “Recuerdo que tenía una compañera de pupitre con quien escudriñaba palabras nuevas en el diccionario y luego construíamos oraciones para poder aprender a usar nuevos términos en el lenguaje cotidiano. De esa forma nacieron muchos versos sueltos, porque una palabra, te lleva a un mundo. La niñez tiene esa licencia de libre expresión y en esa libertad el lenguaje fue inocencia, impulso, juego, descubrimiento e inmensa alegría. He sido feliz escribiendo. Cuando cumplí los 9 años ya tenía varios cuadernos llenos de poemas, cuentos y los primeros trazos de lo que sería mi primer intento frustrado de una novela”.

Así que el legado de la historia de una tierra que se sabe expresar con tanta creatividad y efecto se quedó en el corazón de Pilar Vélez, que la marcó como artista plena: “Cada persona está llamada a amar el lugar en donde nació y en el que se forjaron sus memorias y afectos. Como colombiana reconozco mi herencia en la historia, el folclore, la creatividad y los valores de una gran nación, lo que sin duda se refleja en lo que escribo. Mi producción literaria se basa en historias reales y en mi percepción de la realidad. Es mi lente, lo que soy por dentro, el que sirve de vitral en mi creación literaria. El haber vivido la mayor parte de mi vida en Colombia ha dejado una impronta en quién soy y estas raíces se han ido nutriendo y evolucionando con los años”.

Y es que Colombia se siente en sus escritos, en sus poemas, en sus ideas, en cada vez que afronta una entrevista o se plantea un nuevo reto profesional: “Considero que en este mundo fundido en la globalización, la riqueza cultural de ser latinoamericanos es el legado más preciado que heredamos y es una misión enriquecerlo y multiplicarlo para que sea parte de la vida de las generaciones futuras”.

Libertad y Amor que motivan

Pilar velezPilar Vélez siempre supo que sería poeta, escritora y artista, y a los 13 años perfiló sus intereses, ocupándose en esas horas en que estaba en tiempos de escuela: “La revista literaria ‘Piedra’ significó muchísimo para mí, pues era parte de las actividades del Taller Literario que fundamos en el colegio. Leíamos con devoción las obras que nos recomendaban nuestros profesores y las analizábamos con tal profundidad y sentido crítico, que a pesar de que he estado en varios talleres, no he vuelto a sentir ese ímpetu, ni la capacidad de asombro. Quizás era la edad, la novedad y que ninguna de las estudiantes tenía ego de escritora, por lo que debatíamos con libertad y sinceridad sobre el mundo literario. Nos expresábamos sin miedo a la censura y defendíamos nuestras ideas con aplomo. La literatura era un puente hacia la madurez y un escape a nuestro entorno. La revista fue el primer medio en el que publiqué mis escritos. Aún recuerdo a Jorge Eliécer Ordoñez y a Horacio Benavidez, ambos reconocidos poetas y maestros, en una cruzada para inculcar el amor por la poesía en una ciudad que crecía sin norte y teñida de violencia. El ver mis escritos publicados y criticados, era un logro, pues si estaban en el papel era porque habían merecido su lugar”.

Fue ese indudable apoyo, esa libertad para amar la literatura, la escritura y la poesía, lo que le lleva ahora a horadar otros caminos, que igual motiven a otros a tener esa oportunidad: “A los jóvenes que desean ser escritores les recomiendo que lean mucho y de todo. Que no se encajen con un concepto o estereotipo, que sean libres y que disfruten a sus anchas el universo literario. El lenguaje es el alimento del escritor y hay que adentrarse en su mundo a través de la lectura. Los ojos y el corazón deben estar abiertos de par en par, los artistas somos observadores y multiplexores de la realidad y no podemos estar ajenos a nuestra humanidad. Escribir todos los días, sin pensar que lo que escribimos es para publicar. Escribir por el placer de escribir y para desarrollar una disciplina. Reescribir para repasar, para mejorar, para superarnos en cada palabra. Tener paciencia, pues la maestría se consigue con la práctica. El arte ocupa su tiempo y espacio y nos impone una forma de vida, de esto te vas dando cuenta cuando ya estás inmerso en su ciclo infinito.

Buscando nuevos nortes

Pilar velez diciendo el poemaSu brújula personal y sus deseos de labrarse un mejor futuro, impulsaron a Pilar Vélez a esforzarse para seguir sus estudios a nivel profesional. Superarse y ser la primera mujer en su familia en ir a una universidad era imperativo para su ser sensible, más consciente de la necesidad de hacer frente a las exigencias de la vida y con el norte de que la educación era su única oportunidad para salir adelante: “Desde muy niña he tenido que trabajar y dedicarme a la literatura no era una opción a pesar de que nunca dejé de escribir y prepararme de forma autodidacta. Llegué a estudiar Economía por circunstancias de la vida, pues cuando tenía 20 años, me encontraba trabajando en un banco y estaba rodeada de un equipo de economistas en el departamento de crédito para empresas, por lo que me interesé en su trabajo y entendí las repercusiones de las decisiones que tomaban. Aprendí cómo funcionaba el mundo en realidad. Jaime Serna, un gran economista y buen amigo, fue quien me prestó el dinero para poder matricularme en la universidad y como era de esperarse, la primera semana de clases, me llevó varias cajas de periódicos y revistas de economía, que me tuvieron entretenida por los siguientes 5 años”.

Y dada la situación de violencia en su país y su búsqueda constante de superación, Pilar Vélez decidió radicarse en Miami, ciudad en la que con mucho esfuerzo logró seguir adelante con su profesión y siguió cultivando su vocación literaria: “La ciudad de Miami ha sido el hogar para una gran masa de latinoamericanos que por distintas razones hemos llegado para dar la batalla y quedarnos. Esa afluencia de culturas hace que la ‘Capital del Sol’ tenga su encanto propio y que uno se sienta como un verdadero latinoamericano. En los últimos años, se ha gestado un movimiento literario hispano que ha dado acogida al talento local y gracias a que han llegado valiosos escritores y maestros, se ha podido iniciar un semillero que ya comienza a dar sus primeros frutos. Iniciativas como la Celebración Internacional del Mes del Libro Hispano (Septiembre 15 a octubre 15), contribuyen a que se formalice una agenda literaria con actividades relevantes, enfocadas en la producción literaria de autores hispanos. En el mes de noviembre la ciudad se engalana con el Miami International Book Fair, que atrae un promedio de 250 mil a 300 mil visitantes y una cartelera de por lo menos 300 escritores. Las organizaciones que trabajamos en pro de la literatura hispana, mantenemos una agenda permanente de actividades en las que pueden participar escritores hispanos que residen dentro o fuera de los Estados Unidos.

Pilar, construyendo puentes

Pilar Velez El Expreso del SolUna vez establecida y habiendo culminado su MBA en Nova Southestearn University, y con varios capítulos de su libro El Expreso del Sol, Pilar Vélez se encontró con el difícil panorama que enfrentan los escritores que desean publicar y comercializar sus obras. Por lo que ha compartido con el gremio de escritores su preparación y experiencia profesional para apoyar el desarrollo de la literatura hispana en los Estados Unidos y a los escritores independientes: “Me ha tomado años el poder desarrollar una infraestructura en la que se integre a la comunidad de lectores, las organizaciones públicas y privadas y los escritores. Como dice el refrán ‘La madre de la invención es la necesidad’ y al residir en un país donde el español es la segunda lengua y enfrentar la situación del mercado editorial en USA, he tenido que crear infraestructura para promover la literatura hispana. En este camino decidí fundar el capítulo de AIPEH Miami de la Asociación Internacional de Poetas y Escritores Hispanos y la Hispanic Heritage Literature Organization, entidad sin fines de lucro que convoca la Celebración Internacional del Mes del Libro Hispano. Además fundé un sello editorial: Snow Fountain Press, que ha publicado obras de varios autores”.

Estas instituciones nacen con un por qué: “Para preservar el patrimonio de nuestra literatura y brindar apoyo a quienes fomentan a través de su trabajo, el amor por el arte y la cultura. La expresión artística es una necesidad, promueven la paz, la diversidad y la armonía en la sociedad. Las organizaciones garantizan la continuidad, avanzan con objetivos claros, tienen mayor poder de convocatoria y pueden generar recursos para cumplir con el objeto social con el que fueron creadas. En este caso, velar por los intereses y las necesidades artísticas y culturales de nuestra comunidad hispana”.

No más invisibilidad para los artistas hispanos

Pilar 11Como una cruzada se tomó Pilar Vélez de fortalecer a las instituciones que trabajan en pro de la difusión y el fomento de la literatura hispana en Estados Unidos: “Es una necesidad prioritaria, pues sólo de esta manera se pueden canalizar los recursos hacía objetivos específicos, entre los cuales se debe incluir el desarrollar programas para estimular la lectura y la escritura en español entre los hispanos. Si eres un autor que escribe en español, necesitas llegarle a la comunidad de lectores hispanos. Igualmente hay que facilitar los medios para que los escritores hispanos puedan traducir sus obras al inglés, y de esta forma desarrollar una base de lectores en el mercado anglosajón. Es importante que los escritores hispanos residentes en los Estados Unidos se vinculen a su comunidad a través de otras actividades y organizaciones. Necesitamos asumir un papel de liderazgo. Muchos escritores viven en total anonimato y es una pena, porque hay mucho talento que necesita ser expuesto a la luz”.

Y está búsqueda es lo que ha llevado a que Pilar Vélez siempre esté involucrada en más de un proyecto a la vez: “No es que lo desee, pero así ocurren las cosas. Ahora que mi primera novela El Expreso del Sol está publicada, tengo el espacio mental para volver a una novela que estaba escribiendo hace varios años y que trata sobre el derecho a la vida. De igual forma, próximamente estrenaremos nuestra página Web www.snowfountainpress.com, y ofreceremos una gama de servicios a los escritores hispanos. Cuento con un equipo de personas dedicado y comprometido en brindar lo mejor de sus capacidades y talentos para enriquecer el proceso creativo y con esto, agregar valor a las obras de los escritores independientes”.

Nada como seguir soñando

Con los pies en la tierra y la mente libre, actualmente Pilar Vélez está enfocada en: “La dirección del XII Encuentro Internacional de Escritoras dedicado a Marjory Stoneman Douglas (Miami, Septiembre 11-15 de 2016), que por su naturaleza es de interés general para la comunidad, pues ofrece una relevante agenda literaria con énfasis en el tema ambiental. Mi sueño a corto plazo es ofrecer un evento exitoso que supere las expectativas de las personas que asistirán y de las organizaciones que nos apoyan. Queremos dejar una huella de tinta verde”.

Eso sí, como mujer y soñadora la escritura y la poesía siguen estando allí, llenando todos sus espacios: “En lo personal tengo muchos sueños por cumplir, entre ellos seguir escribiendo, por eso le pido a Dios me dé fortaleza para seguir adelante y que no me deje vencer por las dificultades. Deseo que el trabajo que hace AIPEH y la Hispanic Heritage Literature Organization haga eco en quienes tienen el poder de ayudarnos. Cuando uno hace algo para ayudar a otros, en realidad se está ayudando a sí mismo”.

Evelyn Navas @EcnaproAsesoria

Entrevista publicada originalmente en http://www.lanota-latina.com/pilar-velez-la-escritura-como-arte-para-dar-voz-a-los-latinos/

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