Pilar Vélez: Más que una mirada al Libro Hispano en el Mes de la Hispanidad

No se puede negar que tenemos una causa personificada en “el libro”, pero que es de raíces más profundas, y que es necesario que la reconozcamos y trabajemos juntos para superarla.

A ninguno de nosotros se le ocurriría preguntar el por qué la Madre Teresa decidió dedicar su vida a la causa de los pobres, huérfanos y enfermos en la India y de otros lugares del mundo a través de su congregación de las Misioneras de la Caridad. La verdad era evidente, la gente pobre de Calcuta se moría en las calles y esta mujer, que había descubierto su vocación religiosa siendo muy joven, empuñó la causa de los menos favorecidos. Por fortuna, muchas personas hacen el bien y motivan a otros para que lo hagan, propiciando una cadena que hace posible que cientos de miles de personas y en algunos casos hasta millones, logren superar enormes obstáculos que les impedían mejorar su calidad de vida, educarse, recibir tratamientos médicos y alimentos, entre otros tantos ejemplos de solidaridad y caridad humana.

Lo que pretendo resaltar es la necesidad que tiene la sociedad de reconocer a tiempo que existen causas sociales y disimiles situaciones que ameritan la acción de los ciudadanos para lograr subsanarlas antes de que evolucionen en grandes males.

Sin ser esta una causa comparable a la que defendió la Madre Teresa y la cito más bien como punto de referencia por su oportuna acción ante ciertos males, he reconocido como escritora y directora de una organización de escritores, la causa que tengo frente a mí y que me afecta directamente: se trata de la falta de apoyo para los escritores hispanos y la problemática que lleva consigo el auto publicarse sin contar con los medios para distribuir o dar a conocer las obras, en especial, cuando se escribe en español en un país anglosajón pero multilingüe, muy a pesar de que nuestro idioma es la segunda lengua con 53 millones de hispanohablantes equivalente al  17 por ciento de la población de los Estados Unidos… los libros se están quedando solos.  Si no se hace nada para acortar la distancia que existe entre el lector potencial y el escritor hispano, de nada vale ser la segunda lengua y ver con optimismo las estadísticas que indican que en el 2060, los hispanos seremos más del 30% de la población en los Estados Unidos.  Algunas de las preguntas que me invaden son las siguientes: ¿Para ese entonces seremos bilingües? ¿O solo seremos reconocidos como hispanos por un concepto de país de origen? ¿En realidad nos interesa mantener el idioma? ¿Cuál será la calidad del español en los Estados Unidos? ¿Cómo hispanos, reconocemos el valor del idioma español? ¿En el 2060, cómo será la calidad de vida de los hispanos radicados en los Estados Unidos?

Pensando en el presente, en ese mercado de lectores potenciales de 53 millones de hispanos, vale la pena resaltar que un alto porcentaje no ha recibido educación formal y que muchos de ellos deben emplearse en varios trabajos para poder mantener a sus familias, las de aquí y las de allá. Para muchos hispanos en los Estados Unidos, el acceder a la educación no es una opción y lo cierto es que desarrollar el hábito de la lectura es una de sus últimas preocupaciones frente a otras necesidades básicas.

De acuerdo a los datos reportados en el último censo, un 65 por ciento de las personas de origen hispano son de origen mexicano, seguidos por los puertorriqueños con un 9.4 por ciento, salvadoreños con el 3.8 por ciento, cubanos el 3.6 por ciento, dominicanos el 3.0 por ciento y el 2.3 por ciento de origen guatemalteco. El excedente se reparte entre la colectividad de personas de diversos países hispanos.  Provenir de un país o del otro, en realidad no es lo importante, lo que cabe señalar es que como sociedad hispana debemos reconocer que fomentar la educación y la cultura es una necesidad en nuestras comunidades. Si bien, muchas personas no irán a las aulas, ni aprenderán el inglés, debemos brindar posibilidades culturales y educativas a través de los recursos disponibles. Uno de esos recursos es la lectura, pues a través de ella no solo se educa, se entretiene, sino que se estimula la creatividad y el pensamiento crítico.

Nada reemplaza a un libro.  Es fundamental fomentar la lectura desde temprana edad y no delegarle esta responsabilidad a las escuelas. Si los padres no leen, lo más seguro es que los hijos tampoco. Si nos interesa ser bilingües y/o no perder nuestra lengua, entonces leamos libros escritos en español. Ver televisión o escuchar música no provee los mismos beneficios que el ejercicio de leer un buen libro. Necesitamos que los hispanos abracen la lectura para mejorar su calidad de vida.

Siguiendo con la temática propuesta, vale la pena resaltar que la difusión de las obras, y en concreto, la venta de libros, es una verdadera hazaña. El libro compite con todo y con cualquier forma de entretenimiento que proponga esta poderosa industria. El entretenimiento avanza a pasos agigantados y la cultura cuenta cada vez con menos adeptos. No es una tarea fácil para las editoriales tradicionales, que desde hace años han tenido que enfrentare al modelo de negocios de Amazon y la imposición del libro digital; ellas, al igual que los escritores auto publicados y a los que yo denomino “autores independientes” porque se encargan de la cadena completa de producción y venta de sus libros, deben dar la batalla ante un público cada vez más renuente a leer libros y cada vez más devoto a las redes sociales y a la lectura rápida de títulos y resúmenes en el Internet. Por supuesto que el trabajo del escritor no desaparecerá, ?así como tampoco desaparecieron los cantantes en su momento de crisis, aunque muchos si se dieron por vencidos y persistieron de vivir de su oficio-; pues las redes se alimentan de contenidos y todavía se requieren textos serios y elaborados en los planteles educativos. En adición, todavía hay lectores fieles para todos los géneros. Es decir, el libro no ha muerto, digamos que se tambalea en las condiciones actuales, y no porque no haya libros nuevos o interesantes, sino más bien porque no se ha estimulado, alcanzado y/o cautivado un mercado de lectores, por las razones que sean.

Como bien lo dijo el nobel Vargas Llosa en una de sus entrevistas: “Al libro hay que defenderlo”, y los primeros en ser llamados a esta noble tarea somos los escritores. Sin embargo, asusta el poco respaldo de quienes derivan o piensan derivar su sustento ejerciendo su vocación y pasión, o así sea que escriban por placer o vanidad y no les importa si los leen o no. Sea cual sea la postura, no se puede negar que tenemos una causa personificada en “el libro”, pero que es de raíces más profundas, y que es necesario que la reconozcamos y trabajemos juntos para superarla. La falta de apoyo no es solo a nivel individual, sino también de las instituciones, pues muchas de ellas cierran sus puertas a cualquier iniciativa cultural de sus comunidades. En algunos casos exigen pago por rentar sus salones y pólizas de seguro impagables para quienes estamos promoviendo esta cruzada cultural, generalmente financiada con nuestros escasos recursos. La falta de espacios adecuados y disponibles para llevar a cabo actividades como tertulias, charlas y presentaciones de libros, es una de las mayores necesidades que enfrentamos en el día a día; por ello es vital que las personas que lean este artículo se enteren de cómo pueden ayudar y unirse a esta cruzada en defensa del libro y todo lo que este representa.

Decidí lanzar la Celebración Internacional del Mes del Libro Hispano durante el Mes de la Hispanidad, para hacer un llamado de atención y reclamar “el lugar del libro” como parte del legado de los hispanos a la humanidad. Pese a las dificultades, esta segunda convocatoria se ha extendido con éxito a diferentes ciudades en Argentina, Colombia, Honduras, México, Puerto Rico, Italia, España, y por supuesto, en los Estados Unidos. Durante 30 días los Embajadores de Buena Voluntad del Mes del Libro Hispano trabajan en la organización de eventos que han llevado la literatura y el arte hasta los parques, cafés, bibliotecas, centros penitenciarios, universidades, colegios, centros religiosos y hogares sin costo alguno para quienes asisten o participan. Se les ha dado cabida a escritores y artistas que quieren estar con la comunidad y compartir sus dones, talentos y en especial su calidad humana. La agenda participativa ha incluido a personas de todas las edades y hago un hincapié para resaltar la participación de las personas que tienen capacidades distintas, pues ellos también son parte importante de esta celebración. La literatura es para todos.  Promover la cultura es una tarea que necesita del apoyo de la comunidad, como creadora y directora de esta celebración, les pido por favor, que no nos dejen solos a quienes hemos puesto el pecho para defender la causa de la cultura hispana dentro y fuera de los Estados Unidos.Pilar Vélez, escritora y poeta; graduada en economía de la Universidad Autónoma de Occidente (Cali, Colombia). Máster en Administración de Empresas de Nova Southeastern University (Miami, FL), certificada en Administración de Recursos Humanos de Florida Internacional University y estudios en “Negotiation Theories and Tools from the Harvard University Negotiation Project Seminar” (Otorgado por CMI, Puerto Rico).  Es co-atura de “Pas de Deux, Relatos y Poemas en escena”, obra que obtuvo el Primer Premio de Poesía del Latino International Book Award 2014 y “Soles Manchados”, obra poética lanzada durante la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Es directora y fundadora del Capítulo AIPEH Miami de la Asociación Internacional de Poetas y Escritores Hispanos / Arte y Cultura Hispana. Creadora y directora de la Celebración Internacional del Mes del Libro Hispano. Conferencista internacional en “Construya su Plataforma” Marketing y Branding para Escritores e imparte el taller de escritura creativa “Carta a mi sueño”.

Artículo publicado originalmente en el www.miamidiario.com

Link original: http://www.miamidiario.com/opinion/mes-de-la-herencia-hispana/mes-de-la-hispanidad/pilar-velez/libro-hispano/causas-sociales/329414_2

Pubicado en: Artículos, Causa literaria, Noticias
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