Sobre “Travesías” de Pilar Vélez, co-autora del libro Pas de Deux, Relatos y Poemas en Escena por Ximena Rubio del Valle

Pablo Neruda, en su poema Desconocidos en la orilla,  escribió: …tengo que aprender a nadar dentro de mis sueños, no vaya a venir el mar a verme cuando esté dormido.

Hay autores que parecen tener una fuerza en si mismos, una personalidad, un impulso vital, que va tras una pasión, estoy cierta que es el caso de Pilar Vélez, poeta y escritora colombiana, residente en Miami, quien con admirable respeto por las letras hispanas, y dentro de todos los campos artísticos que su sensibilidad le permite abarcar, se compromete con la literatura y nos da claras muestras que las letras están dando cauce a su vida, y que su vida da cauce a las letras. Con una desbordante capacidad de trabajo, la poeta nos presenta en este texto poesía, narrativa y ensayo de enorme profundidad,  y singular maestría.

En: Eres en mi mente, nos dice: Que este suave aroma a calle mojada es tu colonia. Y que esta tribulación que la consume
no le perteneceEn A veces siento, nos relata: A veces siento que tengo que rescatarte, hombre en el que habito. Sacarte de la cueva…remover la historia que te oculta el rostro…tienes una sed que te castiga. Hay en la autora una sublevación de lo tangible de manera tal que consigue una estética insuperable. Con un lenguaje ortodoxo y a la vez vanguardista su poemario es una travesía donde coexisten todas las encrucijadas, y donde pareciera que brota la inspiración de lo real o imaginado, ya sea en mundos nimios o mediáticos.

En Abandonarte a tu suerte, señala: Para que nada te sea ajeno. Ni el campo rasgado de trigo hambriento, ni las municiones de tu boca, conciencia sin conciencia de tus actos. La organización y las metáforas utilizadas en los poemas, consiguen soltura y una esplendida sincronía.

En Dolor, en un breve verso, encontramos la perfección próxima al silencio: El polvo no grita. escribe la autora, mientras nuestro interior grita de gozo al escuchar el verso. Y continúo, ¿ cómo privarse de poemas como De barro? Escuchemos,  en nuestro ser íntimo estos versos:¿Y yo? Yo me olvido del mal tiempo y me aferro a los zafiros desertores de la noche, que asoman como luces de bengalas en tu cara de luna llena. Ingenuos moscateles que se creen testigos de lo eterno. ¿Cómo he de dejarte aunque quisiera? Si perdería el compás de mis andanzas… ¿Y yo? Yo me apego a tu mástil fatigado para que no me arrebate la ola. Me abrazo a tu cuerpo con locura y veo como se deshace en mis manos porque también es de barro.

La voz narrativa de Pilar Vélez en los tres cuentos que incluye el texto: El Encuentro, Inocencia y Caído del Cielo, teje diversos hilos familiares y próximos, exentos de rebuscamientos, que permiten sentir su prosa cercana, y aumentar nuestra vida interior.

Su poesía y su prosa no son ni  blancas ni grises, sino que se difunden en un cromatismo metafórico,  donde podemos visualizar el mástil fatigado, e inhalar profundo en busca del olor a caramelo, o escuchar la ausencia del sonido en el reloj, y el desfogue de una tormenta…hiriendo… el corazón blando de la nube. O podemos observar, en su excelso y premiado cuento Caido del cielo, a Beak esta pequeña ave que cambia la dinámica de un hogar:  esplendoroso ramillete de plumas en tonos de color tierra, y una gama de grises y blancos lo adornan como si fuera una fruta plateada de invierno. Perdió la melena desordenada de papelillo y, en cambio, se le ve finamente peinado con sus esbeltas cintas emplumadas. Entonces la imagen completa de Beak está en mi mente. ¡Es la absoluta maestría de describir y transmitir!

El texto Travesías, se cierra con un magnífico ensayo, en relación al cual, y en consideración al espacio, sólo me permito agregar que coincide plenamente con la opinión de Octavio Paz que señalaba que el poeta expresa el sueño del hombre y del mundo, y nos dice que somos más que una máquina o un instrumento. Efectivamente llevamos en nuestro ser más íntimo la poesía, y ésta nos hace mirar la vida con ojos más gratos.

Finalizando Travesías, de la poeta y escritora Pilar Vélez  tengo el convencimiento aprendió a nadar dentro de sus sueños, y vino el mar a verla y no la encontró dormida.

Ximena Rubio del Valle

México, Noviembre 15 de 2014